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Contratapa del libro La camena de Mario Mele – 1999.
Que tan bien te quedan el tiempo y el cuerpo iniciado en el sexo; que tanto se juntan tu cuerpo y un ansia de infinito, que se concluye aceptando que todas las líneas y esquinas del cuarto y del cuerpo, se unen en una armonía que se llama pasión. A partir del ella Mario Mele escribe su libro La camena; la Musa no es otra que la de carne y hueso, como quería Darío; y la historia no es otra que: “yo triste, tu triste // ¿no has de ser entonces // mía hasta la muerte?”
“Con el pezón más tierno”y “las uñas más largas”, se inicia el acontecer que gruía La camena, la musa que Mele conduce con sobriedad de adepto, de solícito oficiante, en este territorio de agonista que desea, en último término, “girar la taza y preguntarte si bebés // y dejarla de tu lado, boca abajo…”
La camena es un vitral del presente pero, a la vez, el que reúne la poesía de Mario Mele en forma antológica.
Leonardo Garet
el secreto
fue demasiada noche para mirarnos pero hubiera conversado con tu pelo y besado los ojos, y dejado tus cejas arquearse, y en un descuido del silencio te lo habría dicho al oído...
puerta segunda
desde aquí no veo tus ojos tristes... ni la tarde, ni los que pasan ni los que llegan, la mirada golpetea la noche y paso por la puerta que se desvanece en el aire.
padre
habría comido tu muerte si me hubieras dejado, desgarrarla de tu frente como un suave sudor de alivio y bajar a tu cuarto para mirarte escondido, detrás de la puerta...
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