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Contratapa de La chimenea roja– Autores varios – 1995
El Taller de Paysandú
Los aliento a seguir escribiendo. A cansarse en esa tarea, en este “oficio o arte monótono” como lo definiera el gran poeta galés Dylan Thomas.
Y si me aceptan una última reflexión, piensen que aunque penetren en una zona lúdica no se olviden que nunca es un juego, a no ser que lo comparen con “la ruleta rusa”. El que escribe una sola línea, un solo signo pez o estrella, hace girar el tambor del revólver y deberá apretar el gatillo. O sea la birome, el lápiz “sangriento” como dice Mele, la Underwood, o la computer, o el simple dictado como Borges ciego o Dostoyevski apurado.
Washington Benavides
EL CUENTO...
nos han quitado el cuento de la noche cuando duermes, y mi vida vaga por tus sueños me trepo a los hilos de tus ojos muerdo y desmuerdo a los monstruos que te llaman. nos han quitado el cuento de la noche y la quietud se desmiembra y reza y desangra y se va por los costados sin llamarnos... TANTAMENTE
antes miraba tanto mirar la luna tanto mirar la luna antes antes sentía tanto que sentía tanto. CUANDO CREZCAS a Valentina Puedes hundir tu lápiz, aquí, entre estos dos huesos, y escarbar y llorarme dentro, cada paso, en cada músculo donde cuelgan los papeles limpios gastados y amarillentos, puedes hundir, cuando crezcas, aquí, tu lápiz afilado, entre estos dos huesos y escarbar escarbar... |